LA CENTENA , LECTURA Y ESCRITURA DE NÚMEROS HASTA EL 999 EJEMPLOS RESUELTOS DE SEGUNDO DE PRIMARIA EN PDF

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Conozcamos la centena.
Se dirige a los niños y a las niñas hacia la adquisición del concepto del número 100 y la manera de contar, leer y escribir a través de actividades de contar grupos de mate-riales concretos y semiconcretos. También que experi-menten la conveniencia de contar haciendo grupos de 10 y que capten que la cantidad de 99 + 1 y la cantidad de 10 grupos de 10 son iguales, (una centena se compone de 100 unidades ó 10 decenas) manejando materiales concretos y semiconcretos. En cuanto al uso de los azulejos (un tipo de materiales semiconcretos), véase el apartado “Columnas”.
Leamos y escribamos números.
Se orienta el principio del valor posicional y la escritura de los números de tres cifras. Mediante la analogía con los números de dos cifras y el conteo del material concreto o semiconcreto se espera que los niños y las niñas descu-bran la escritura de los números de tres cifras y se den cuenta del principio del valor posicional en el mecanismo de la numeración decimal (tanto en grupos de 10 como en grupos de 100) y la conveniencia de utilizarlo, de manera que puedan aplicarlo a los números más grandes. La actividad de contar haciendo grupos es muy útil para la comprensión de la composición de los números, el mecanismo de la numeración decimal, la comparación de la dimensión y la sucesión de los números. Por lo tanto, es necesario que los niños y las niñas tengan suficiente tiempo para practicar el conteo en grupos. Acerca de la lectura y escritura de los números de tres cifras, es necesario enseñar a los niños y las niñas la importancia de relacionar la cantidad, el número y la palabra (lectura). Esta relación se llama tríada. Hay posibilidad de tener dificultad en la escritura de números mayores que 100 con 0 en un valor posicional (sin elementos). Por ejemplo: 203. Una de las causas de este error es no relacionar adecuadamente los materiales semiconcretos, la palabra y el número. Por lo tanto, para la representación del número con los materiales, primero se utilizan los azulejos y luego ábacos con fichas del mismo tamaño y diferente color según la posición, para que comiencen a diferenciar el valor posicional y después los mismos ábacos con fichas del mismo tamaño y color para que se fijen claramente que cada posición tiene diferente valor. Así, con una orientación progresiva, se alcanza un mejor entendimiento del valor posicional.
La composición y descomposición se aprende a partir de la manipulación de materiales concretos o semiconcretos, especialmente del ábaco.